sobran las palabras, las lágrimas me empañan y no me dejan escribir. Un trocito de nuestra tradición se ha ído a pique. En cuestion de minutos nuestro ADRIANO III ha hecho un escorzo en sus crujias y ha partio hacia los adentros de su océano tantas veces surcado, pero tranquilos no ha sufrido, ha sido el final de su viaje despues de tantos y tantos años de servicios con una hoja intachable y un sinfín de anecdotas que se van con él.
descansa en paz, viejo amigo
miércoles, 31 de agosto de 2011
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